Huasipungo, de Jorge Icaza.

 

Biografía De Jorge Icaza 

Jorge Icaza Coronel fue un novelista y dramaturgo ecuatoriano. Nació el 10 de junio de 1906 y falleció el 26 de mayo de 1978 en Quito (Ecuador). Se graduó de la Universidad Central del Ecuador empezando a trabajar en Colombia como escritor y director teatral. Él había escrito seis obras teatrales, cuando en 1934 fue publicada su más célebre novela, Huasipungo, que le daría fama internacional y que lo llevaría a ser el escritor ecuatoriano más leído de la historia republicana. Es considerado junto con el boliviano Alcides Arguedas y el peruano Ciro Alegría Bazán como uno de los máximos representantes del ciclo de la narrativa indigenista del siglo XX.

En su primera novela, Huasipungo (1934), expone la degradada situación en que se encuentran los indios, sometidos a esclavitud por los patronos que cuentan con el apoyo de la autoridad civil y eclesiástica. Este libro, de denuncia social y crudo realismo (constantes de la narrativa de Icaza), se ha convertido en una obra fundamental en la evolución de la corriente indigenista del Ecuador. Con él, la novela ecuatoriana entra de lleno en la tendencia del compromiso social de la novelística actual.

HUASIPUNGO


Damos inicio a la historia con Alfonso Pereira, quién era dueño de una hacienda en las afueras de Quito, llamada Cuchitambo. 

Don Alfonso Pereira está molesto de que su hija de 17 años quedara embarazada por un cholo, así que se frustró porque ellos ya tenían muchas deudas, así que salió a la calle a pensar sobre toda la situación que se venía. Al cruzar la calle casi lo atropella un auto, quién de casualidad era su Tío llamado Jorge Pereira, tomando en cuenta que Alfonso le debía plata a su tío, Jorge Pereira le dice a él que debería de atropellarlo por la deuda que tiene con él, pero le dice que no lo hace porque le tiene una propuesta de trabajo que le ayudaría a pagar todas sus deudas. Para esto Alfonso debería de cambiarse de ciudad e irse a Huasipungo. Huasipungo es una tierra extensa la cual está habitada por indios. El tío le explica las cosas que debe hacer en la hacienda y justo en ese momento se suma un gringo que dice que tendrán que desterrar a los indios que habitaban en los huasipungos. Esto no le pareció para nada a Alfonso y no quiso aceptar la propuesta por lo que pensó en irse, pero recordó todas las deudas que tiene pendientes por pagar así que aceptó. Luego de esto Don Alfonso se mudó con sus hijos y su mujer a las haciendas del huasipungo, en el camino hubo complicaciones por las lluvias que había dañado la carretera y estaban llenas de lodo, por lo que no podían pasar, así que usaron a los indios que iban con ellos como caballos para halar el transporte. 

Llegaron al lugar y su hija da a luz, pero no puedo dar de lactar, así que Don Alfonso va al pueblo busca a una India para que le dé de lactar a su nieto, suertudamente encontró a una que a simple vista era buena madre y tenía a sus hijos bien cuidados, pero resulta que ella anteriormente a uno de sus hijos que desgraciadamente murió de hambres, así que la botó ya que ellos buscaban a una madre que cuidara bien a sus hijos. Cuando iban camino a la hacienda toman a Cunchi, la esposa de Andrés, quien es un trabajador de la hacienda de los huasipungos. Andrés al regresar a su casa y no ver a su esposa pensando que lo había abandonado decide ir a trabajar al monte, en donde trágicamente pierde una pierna al tratar de destapar el caudal del río con un hacha para que el agua no llegase hacia los huasipungos. Lo encuentran en un estado muy malo, pero en ese entonces los amos no tenían compasión por los indios, así que no le dieron importancia ni lo ayudaron más que curarle con cosas básicas. A raíz de esto Andrés empieza a ser muy rebelde con su patrón. Un día hubo una fuerte pelea entre los indios dentro de huasipungo, era tanto el escándalo que Don Alfonso se despertó para solucionar el problema, al ver que sí pudo solucionarlo decidió irle a contar ese gran triunfo a su esposa, por lo que pasa por la habitación de Cunchi.

Don Alfonso desde antes empezaba a tener interés por Cunchi, así que aprovechó en ese momento y la empezó a tocar hasta que la violó. Alfonso sabia que Cunchi no diría nada porque si no le iría muy mal y a parte era una trabajadora más ahí.

Don Alfonso habla con su esposa y ella le comenta de los informes que tiene que entregar sobre las cosas que tiene que empezar a hacer en los huasipungos. Entre esas cosas era la construcción de una carretera en donde tenían que soportar largar horas de trabajo desgarradoras, incluso algunos arriesgaban su vida y morían. Los indios se dan cuenta de que el juez, el cura, los patrones y un inversor gringo saldrán beneficiados con esta obra.

Pronto vinieron las lluvias y hubo muchas inundaciones y crecidas del rio provocando que la construcción de la carretera quedase inundada, así como también las haciendas y casas de los indios. A causa de esto se quedaron sin comida, así que Andrés esperara hasta la noche para ir en busca de comida. Consigue un trozo de res, pero lo descubren y tiene que salir corriendo. Al regresar a casa Cunshi lo espera con una sonrisa de preocupación al ver a Andrés con su poncho lleno de sangre, pero luego él le enseña que es un trozo de carne. Al comerse la carne caen a dormir, pero se despiertan por un olor fuerte que se aferraba a la garganta y que al moverse vomitarían. Andrés se duerme y Cunshi empieza a ahogarse en una sofocación extraña y un dolor muy fuerte en el estómago.

Cunshi muere a causa de esto y nadie le quiere dar la sepultura correspondiente, entonces el cura le dice que para esto él deberá pagar, pero claramente Andrés no tenía plata y decidió decirles a los indios para robar una res. Desgraciadamente fue descubierto y lo castigaron pegándole desgarradoramente.

Andrés cada vez sentía odio y rencor por sus amos, así que les propone a los indios asaltar la hacienda, pero las autoridades los descubres y huyen. Andrés se refugia en una choza con su hijo, pero el techo empieza a arder en fuego. El hijo se desespera y corre hacia él. Muy desesperado sale de ahí con su hijo en brazos con un grito más profundo que las balas: ¡Carajuuuu, Ñucanchic huasipungo!

Entre las chozas quemadas y hechas polvo, sale la voz de Andrés poniendo los pelos de punta a la burguesía diciendo: ¡Ñucanchic Huasipungo! ¡Ñucanchic Huasipungo! 

Mensaje personal

Como leímos en esta obra literaria llamada Huasipungo, es una trágica historia llena de maltrato y sobreexplotación a los indios.

Como sabemos los indios anteriormente sufrían de esclavización por parte de los blancos a los que se les llama “Amos”. Ahora en la actualidad sigue habiendo casos como esos, sin embargo, no como antes.

Esta historia nos enseña que los indios no tenían un lugar en el que se beneficiaran, ni los cuidados que se merecían. Huasipungo es una historia que nos conmueve al saber por lo que pasan y eran explotados con tal de llevar un poco de sustento alimenticio a su casa. 

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